
Aguanto día a día lo que me toca, acuesto a mi alma en un rincón, descubro que la vida es otra cosa, sin ella mi alegría se escapó.
En una noche de farra, recostado en una barra,a un viejito calavera conocí. Que sonriendo me decía, que era su filosofía, que en la vida te tenes que divertir.
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